Nace Raúl Scalabrini Ortiz

Nace Raúl Scalabrini Ortiz

Un 14 de febrero de 1898 nace el político, literato e ingeniero correntino Raúl Scalabrini Ortiz, autor de El hombre que está solo y espera y uno de los ideólogos de FORJA

Efemerides 30 de Mayo Raul Scalabrini Ortiz
En 1923 publicó un libro de cuentos llamado «La manga», y en 1931 su segunda y más afamada obra: «El hombre que está solo y espera»

Su madre fue Ernestina Ortiz, una mujer oriunda de Entre Ríos descendiente de conquistadores de origen vasco, que se instalaron en la ciudad Paraná cuando arribaron al Río de la Plata. Su padre fue el naturista Pedro Scalabrini, un inmigrante italiano que llegó al país a los 20, en 1868, y sobrevivió como profesor de historia y filosofía en la misma ciudad entrerriana que su futura esposa.

Tuvo una destacada labor como docente, fue miembro del Concejo Deliberante de Paraná, varias veces presidente de la Sociedad Italiana, y hasta colaboró con Florentino Ameghino en el estudio de los pisos geológicos de su provincia y patria adoptiva: Entre Ríos.

Raúl Ángel Toribio Scalabrini Ortiz, bautizado con el apellido del padre y la madre, nació el 14 de febrero de 1898 en Corrientes. Sus padres se habían instalado tres años atrás para llevar a cabo tareas educativas y científicas, creando en su paso el Museo de la Provincia. Pasado los cuatro años en Esquina, ciudad correntina donde vivieron con el pequeño «Marangatú», como le decía Pedro al menor de sus tres hijos (antes de él nacieron Matilde e Inés ), dejaron el litoral y se instalaron en la ciudad de Buenos Aires, viviendo en distintas casas de Barrio Norte.

Estudió ingeniería en la Facultad de Ciencias Exactas y se recibió de agrimensor, al tiempo que practicaba deportes como el boxeo, y se interesaba por la literatura y la Revolución Rusa. Su masa corporal crecía tanto como su materia gris, frecuentando tanto el club como los cafés, debatiendo con los intelectuales y artistas de la época, como Macedonio Fernández, Alfonsina Storni y Quinquela Martin. En ese entonces escribió para la revista Martín Fierro, y también lo hizo para La Nación, La Gaceta de Buenos Aires, El Mundo, Noticias Gráficas y Reconquista, el diario que fundó y dirigió.

El Hombre Que Está Solo Y Espera - Raúl Scalabrini Ortiz | MercadoLibre
Para muchos de sus contemporáneos, El hombre que está solo y espera fue «verdaderamente una biblia porteña que trata del amor, de la amistad, de la política, del juego, de la aventura, del aburrimiento, y de la tragedia sexual de Buenos Aires»

En 1923 publicó un libro de cuentos llamado «La manga», y en 1931 su segunda y más afamada obra: «El hombre que está solo y espera». Sus páginas describen con elocuencia criolla, a manera de ensayo, la personalidad y perspectiva de un porteño de clase media que el autor llama el Hombre de Corrientes y Esmeralda, a quien define como el «vórtice en que el torbellino de la argentinidad se precipita en su más sojuzgador frenesí espiritual».

Política y poesía

En materia política, formó parte de la revolución radical yrigoyenista, que fracasó dos días antes de su ejecución, en diciembre de 1932, y se exilió en Europa, donde pudo observar y estudiar con más detalle los métodos de sometimiento de las grandes potencias con los países subdesarrollados. Sus ensayos hicieron énfasis en la cuestión nacional y el imperialismo.

En esos años, bajo el marco de la agrupación política FORJA (Fuerza de Orientación Radical de la Joven Argentina), que contaba con pensadores como Arturo Jauretche, publicó «Política británica en el Río de la Plata» (1936), «Los ferrocarriles, factor primordial de la independencia nacional» (1937), «El petróleo argentino» (1938), «Historia del Ferrocarril Central Córdoba» (1938), e «Historia del primer empréstito» (1939).

Incursionó en la poesía, en su libro «Tierra sin nada, tierra de profetas. Devociones para el hombre argentino» (1946), donde también incluyó ensayos.

Contra la oligarquía vernácula

Según describe IRSA, el Instituto Raúl Scalabrini Ortiz y sindicado de empleados de comercio, el autor denunció la farsa perfectamente organizada de un sistema de entrega, dominación extranjera y explotación. Acusaba como cómplice del despojo a «la oligarquía vernácula» y a los que consideraba «personeros intelectuales puestos a su servicio». Realizando una extraordinaria y paciente labor, expuso dónde y de qué manera se manejaban los hilos del destino de nuestro país.

Se casó con Mercedes Comaleras Ortiz, el 23 de febrero de 1934, y tuvieron cinco hijos: Raúl Pedro, Jorge José, Juan Miguel, Perdro Alberto y Matilde Alicia.

Murió el 30 de mayo de 1959, a los 61 años. Perón le envió una carta a la viuda.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *