ENRIQUE FINOCHIETTO

ENRIQUE FINOCHIETTO

Enrique Finochietto fue un médico argentino, destacándose como docente, investigador e inventor de un gran número de técnicas, aparatos e instrumentos de cirugía.

Enrique Finochietto era hijo de Tomás y Ana. Su padre falleció cuando Enrique era aún un niño.

Durante la Primera Guerra Mundial decide ofrecer sus servicios a Francia para atender a los heridos. Llega a París a principios de 1918 y se le confía la jefatura de cirugía del «Hospital Argentino Auxiliar 108», cuyo funcionamiento era costeado por la comunidad argentina en París. Su actuación fue brillante, tanto que se le solicitó que permaneciera casi un año más. Por sus méritos recibió la Medalla de la Guerra, y la Legión de Honor en grado de gran oficial.

En 1897, con apenas 16 años, ingresó a la Facultad de Medicina de la Universidad de Buenos Aires. Cuatro años después ingresa como practicante en el Hospital de Clínicas, dependiente de la Universidad, donde es discípulo de Alejandro Posadas. En 1904, como médico interno con guardia permanente del Hospital Rawson de Buenos Aires, toma a su cargo el servicio de piel y enfermedades venéreas. Entre 1906 y 1909 viaja por Europa, realizando prácticas y aprendizaje en centros médicos de Alemania, Suiza, Italia y Francia. Al regresar al Rawson comienza a aplicar técnicas quirúrgicas avanzadas, como la cirugía de tiroides.

Enrique Finochietto (sentado en la extrema derecha) junto a Carlos Gardel (parado detrás de él) a bordo del buque “Antonio Delfino” en un viaje a España, brindando por el éxito de una gira artística que llevaba por primera vez a Europa al mejor cantor.

Regresa a la Argentina en 1919, afectado por una enfermedad contraída en Europa (presuntamente sífilis) que, conforme a la moral de la época, lo haría permanecer soltero el resto de su vida.

En 1924 desarrolla y aplica una nueva técnica quirúrgica que había inventado para las operaciones de estómago, intestino y duodeno. En 1929 realiza por primera vez en la Argentina un taponamiento cardíaco, salvando la vida de un niño herido de bala en el corazón.

Enrique Finochietto y (a su derecha) su maestro Marcelino Herrera Vegas. A la derecha de Herrera Vegas, de traje, está Jaime Del Sel. Quien se asoma por detrás de Herrera Vegas , de gorro, es Augusto Covaro.

Agravada su enfermedad, Finochietto renunció a la Cátedra de Clínica Quirúrgica en 1933. Ese año el Consejo Superior de la Universidad de Buenos Aires lo designó Profesor Honorario.

Finochietto concibió y elaboró instrumentos y aparatos para uso quirúrgico que se extendieron a todo el mundo. Inventó el frontolux, un sistema inspirado en las lámparas de los mineros que, ceñido a la frente del cirujano, permite iluminar el campo operatorio puntual a la visión del cirujano; el «empuja ligaduras», para detener las hemorragias; el porta-agujas, en diversas medidas y formatos; la pinza Doble utilidad, usada para hemostasia y como pasahilos; el aspirador quirúrgico para limpiar la sangre del campo operatorio; las «valvas de Finochietto», para separar órganos; la cánula para transfusiones; la mesa quirúrgica móvil, manejada con pedales e impulsada por motor eléctrico, que permite colocar al paciente en cualquier posición para facilitar la operación; el banco para cirujanos, que permite operar sentado; y el separador intercostal a cremallera para operaciones de tórax, conocido universalmente como «separador Finochietto»

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