EL PRINCIPIO DEL FIN

EL PRINCIPIO DEL FIN

ESCRIBE: FABIO ABRAHAM

Al presidente le quedaba una sola bala y se pegó un tiro en la pierna.

Atrás quedó ese discurso progresista pronunciado en la apertura de las sesiones ordinarias del 2020 que por supuesto nunca fue acompañado por los actos de gobierno.

Tuvo la irresponsable ilusión de reactivar la economía y terminó ordenando y manteniendo una descontrolada emisión para pagar gastos corrientes. No le alcanzó tampoco con el plan «platita» para fomentar el consumo.

Hizo creer a sus votantes que tenía estilos diferentes a quien lo había elegido con el dedo – para continuar con su reinado, tal vez – y toda la disputa posterior, con ribetes de farsa, terminó confirmando que lo que privilegia es su lealtad obsecuente, aún a costa de su propia dignidad. No es menor entonces, el daño provocado a la institución presidencial que caracteriza nuestra República.

En 2 años y medio no logró tomar la iniciativa de nada y puso piloto automático como si viviéramos en Suiza.

«Si hay algo que queda en nuestra historia testimonial es la irresponsabilidad constante que tuvo el Peronismo en todas sus variables y mantiene en cuanto a las disputas internas por el poder…»

Tuvo algunos intentos de revelarse con la vice pero siempre retrocedió quedando sólo en una expresión de deseo.

La verdad histórica no permite disimulo.

Si hay algo que queda en nuestra historia testimonial es la irresponsabilidad constante que tuvo el Peronismo en todas sus variables y mantiene en cuanto a las disputas internas por el poder, siempre poniendo en riesgo las instituciones y esmerilando la credibilidad en la política – a la que utilizan para beneficio personal – y poniendo en jaque al sistema democrático.

Se hace necesario que recordemos en qué marco se da esta situación: la mitad de los argentinos bajo la línea de pobreza, sin esperanzas; una educación pública que no logra lo mínimo, que es que los chicos interpreten los textos que leen, una salud pública que cada día es más lejana para los más vulnerables, sacar turno en un hospital del conurbano, si se consigue, lo mínimo son 2 meses de espera, una creciente inseguridad y un avance preocupante del narcotráfico. Servicios (Luz, gas, agua, cloacas, teléfonos y el transporte público etc.) de muy mala calidad, a todo esto, se suma la falta de empleo y para los que lo consiguen la precarización laboral. Con la renuncia del ministro de economía, es probable que el presidente haya perdido su última oportunidad de intentar ejercer la presidencia. Lo bueno que la designación de la nueva ministra, que tampoco viene con un plan conocido, no podrá desentenderse del resultado del Gobierno, por lo tanto, el fracaso será del peronismo en general y del Kirchnerismo en particular.

Si queremos que la Argentina deje atrás esta situación el próximo Pte. no puede ser producto de la grieta, tiene que ser alguien moderado, con empatía, que convoque a todos los sectores, que tenga un plan integral a corto mediano y largo plazo, para generar esperanza en una sociedad que ya no confía en la política, pero se resiste a renegar de la democracia.

No miremos más a los fanáticos de un lado y del otro porque si nos volvemos a equivocar tendremos que repetir la frase traducida por Mariano Moreno:

“Si los pueblos no se ilustran, si no se vulgarizan sus derechos, si cada hombre no conoce lo que vale, lo que puede y lo que se le debe, nuevas ilusiones sucederán a las antiguas, y después de vacilar algún tiempo entre mil incertidumbres, será tal vez nuestra suerte mudar de tiranos sin destruir la tiranía.”

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