NACE BALDOMERO FERNÁNDEZ MORENO.

NACE BALDOMERO FERNÁNDEZ MORENO.

Un día como hoy pero de 1886 – Nace Baldomero Fernández Moreno.

Baldomero Fernández Moreno

Baldomero Fernández Moreno  fue un poeta y médico rural argentino, académico de número de la Academia Argentina de Letras.

Su poesía, universal y hondamente nacional al mismo tiempo, ha inmortalizado la estética de los barrios porteños y la cálida placidez de las provincias y sus características rurales. Fue llamado «el poeta caminante» con rasgos de flâneur, figura que recorre la ciudad poetizando.​

El término flâneur (/flɑnœʀ/) procede del francés, y significa ‘paseante’​ o ‘callejero’.​ La palabra flânerie (‘callejeo’, ‘vagabundeo’) se refiere a la actividad propia del flâneur: vagar por las calles, callejear sin rumbo, sin objetivo, abierto a todas las vicisitudes y las impresiones que le salen al paso.

Descendiente de españoles, había nacido el 15 de noviembre de 1886, en Buenos Aires. En el Colegio Nacional de Buenos Aires (CNBA), donde terminó sus estudios secundarios, descubrió a diversos poetas argentinos y americanos. Entre ellos: Echeverría, Obligado, Núñez de Arce y Campoamor.

No obstante, al momento de elegir una carrera profesional, se decidió por la medicina, logró recibirse de médico en 1912. Paralelamente, mientras hacía sus prácticas médicas en el Hospital Español y otras instituciones, afinó su vocación literaria, la cual despegó con fuerza y por la que sería recordado.

Las iniciales del misal (1915) fue su primer libro de poesías. Según algunos críticos, Baldomero Fernández Moreno optó por el denominado “sencillismo”; es decir, aquella forma de observar y apreciar lo más cotidiano, apartándose de la abstracción y el lenguaje ornamentado. Sin embargo, no deja de ser emotivo.

Desde 1915 hasta 1947 publicó casi una treintena de títulos. Entre ellos: Ciudad (1917), Campo argentino (1919); Canto de amor, de luz y de agua (1922); El hijo (1926); Soneto (1929); Romances (1936); Buenos Aires: ciudad, pueblo, campo (1941); La mariposa y la viga (1947).

SETENTA BALCONES Y NINGUNA FLOR
Setenta balcones hay en esta casa, / setenta balcones y ninguna flor. / ¿A sus habitantes, Señor, qué les pasa? / ¿Odian el perfume, odian el color?/ La piedra desnuda de tristeza agobia/ ¡dan una tristeza los negros balcones! / ¿No hay en esta casa una niña novia? / ¿No hay algún poeta lleno de ilusiones? / ¿Ninguno desea ver tras los cristales / una diminuta copia de jardín? / ¿En la piedra blanca trepar los rosales, / en los hierros negros abrirse un jazmín? / Si no aman las plantas no amarán el ave, / no sabrán de música, de rimas, de amor. / Nunca se oirá un beso, jamás se oirá un clave… / ¡Setenta balcones y ninguna flor!

A lo largo de su carrera literaria, una de las temáticas que más se destacan es la relación entre el campo y la ciudad, las costumbres rurales que supo observar mientras ejercía la medicina en muchos de los pueblos de provincia. De aquellos libros surgieron muchos de sus poemas más famosos, el recordado “Setenta balcones y ninguna flor”; “Una estrella”, “El poeta y la calle”, “Soneto de tus vísceras” y tantos más.

En 1919 se había casado con Dalmira del Carmen López Osornio, con quien vivió en el sur de la provincia de Buenos Aires, en Huanguelén, y tuvieron cinco hijos. Su hija Dalmira no logró sobrevivir al año y su hijo Daniel murió a los diez.

Baldomero cayó en un profundo estado depresivo y, a partir de entonces, su cosmovisión y lírica se ensombrecieron y tornaron mucho más oscuras y desesperadas. De ese momento surgieron muchos poemas que, luego, se agruparon en el libro Penumbra, publicado de forma póstuma. Los seis últimos años de su vida, el autor luchó contra el insomnio y su estado nervioso inestable.

Finalmente murió el 7 de julio de 1950, de un derrame cerebral, a los 63 años.

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