DEMOCRACIAS DE BAJA INTENSIDAD

DEMOCRACIAS DE BAJA INTENSIDAD

ESCRIBE: DR. MARIO BUONO

Los antiguos griegos reconocían tres formas de gobierno, la que ponía el poder en cabeza de una sola persona: monarquía, la que refería a un grupo de poder: aristocracia y la que reconocía al pueblo como decisor de las cuestiones públicas que recibía la denominación de democracia, de demos: pueblo y cracia: poder o gobierno.

DEMOCRACIA MUY CARA
Ranking: los 5 partidos que más recibieron para las elecciones 2021
Partido Justicialista $ 13.704.856,25
 PRO – Propuesta Republicana $9.888.217,30
 Unión Cívica Radical (UCR) $ 7.470.312,71
 Coalición Cívica – ARI $2.629.309,77
 Partido DE LA VICTORIA $2.359.742,02

Más allá de estas formas de gobierno, que pueden degenerar en Tiranía, Oligarquía y Demagogia, existen los intermedios que no llegan a encajar en estas categorías, que confunden pero resultan nocivos para la gente. Nuevos estudios dirán como denominar el apoderamiento de un gobierno democrático (elegido por el voto) y la utilización en beneficio de un sector: Macrismo o Kirchnerismo, en ambos pueden encontrarse rasgos que no son precisamente democráticos o por lo menos no puramente democráticos.

ARISTOTELES : Para Aristóteles hay una alternancia entre las seis formas de gobierno, ya que después de una forma buena le sigue su desviación, es decir, que a la monarquía le sigue la tiranía, a la aristocracia la oligarquía y a la democracia, la demagogia.

Hoy puede observarse que democracia es una palabra que no se ajusta a la realidad imperante. El pueblo vota y elije a un candidato a presidente y a una legislatura que luego desarrollan su propio juego aún contrariando aquello que el pueblo votó. Ej.: Macri: “pasan cosas…”; CFK “hay que hacer lo que hay que hacer (¿?)”.

Los que pierden la votación, la oposición, recurren a juegos ajenos a la misma concepción democrática y alientan renuncias y sostienen fraudes. Cuando no animan a grupos radicalizados a promover revueltas y hasta golpes de estado. Ej. Bolsonaro levantamiento en Brasil. Castillo en Perú cuando es destituido por el legislativo.

Todo este combo constituiría lo que podemos denominar “democracias de baja intensidad”, es decir formas de gobierno que son democráticas al momento de la elección pero que ya en el gobierno adoptan sus propias formas generalmente ajenas al sentimiento y la necesidad de los votantes. Asistimos a la puja CFK y el presidente Alberto Fernández en la que el kirchnerismo, podrían alegar que no son gobierno, cuando lejos del progresismo declamado recurren a soluciones de derecha (liberales) para frenar la inflación y alejar a las organizaciones sociales de las calles.

Convendría aclarar que este no es un fenómeno únicamente argentino, Latinoamérica y Europa presentan circunstancias parecidas en el ejercicio de los gobiernos elegidos democráticamente.

“La gente no vota por una “lucha de clases”, por la “dialéctica”; la gente vota porque quiere un discurso que materialice un cambio profundo para la redistribución de la riqueza”, afirmó el jurista e internacionalista Miguel Rodríguez Mackay.

Obsérvese lo que pasa en el Chile de Boric, o en el Perú con Castillo, Petro en Colombia, y los acontecimientos de Brasil de los últimos días, donde bolsonaristas se niegan a reconocer el resultado de las urnas.

Pero tampoco puede desconocerse que, dentro de cada grupo, fruto del debilitamiento de los partidos políticos, existen facciones que pujan por sus propios intereses y producen desestabilizaciones internas. El kirchnerismo nunca colaboró con su propio candidato, surgido de una alianza puramente electoral, miles de ejemplos abonan los empujones y aprietes al presidente por parte de kirchneristas afines a Cristina.

EL BESO
«Estuve leyendo algunos diarios, que querían la foto, la postal. Cuando no nos ponemos de acuerdo se quejan que no nos ponemos de acuerdo, y cuando dialogamos dicen que ahora dialogamos. Acá no hay ni pacto ni nada, simplemente sentido común«, dijo la Presidente en conferencia de prensa. https://www.infoveloz.com/post/el-beso-de-cristina-kirchner-y-mauricio-macri-aca-no-hay-pacto-ni-nada_143690

Estas circunstancias deben sumarse a los aprietes de la oposición que busca ganar espacio aún recurriendo a métodos no legales, como por ejemplo los arreglos del PRO de Larreta con el poder judicial para resolver la coparticipación, comprobados de forma extraña por la filtración de chats del ministro D*alesandro.

La división del PRO (gran contenedor del Juntos por el Cambio) en halcones y palomas, permite al mismo abarcar el “espectro de votantes antiperonistas” que no se detienen a observar el fondo de la cuestión, ¿da lo mismo que gobierne Larreta que Bullrich?

Lo que sí queda claro, para cualquier ciudadano atento y desapasionado, que el histórico radicalismo a perdido el fuego de Alem. Invirtieron el lema centenario para decir “que se doble pero que no se quiebre.” La cumbre de Mar del Plata demuestra las debilidades y expresa el oportunismo de los que “mejor posicionados” pueden negociar en detrimento del conjunto.

La incidencia de los medios propalando ideas que convienen al sistema imperante, apuntan a consolidar el negocio de la democracia que todo lo puede justificar, hasta la indigencia y la muerte, por negligencia, de un régimen que va a sobrevivir en la medida que el consumo innecesario se fagocite a las necesidades primarias insatisfechas. Ya, la mal denominada clase media, sufre los abusos de quienes no reparan más que en sus propios beneficios y los hijos de este sector asisten, desconcertados, a que los valores del siglo XX no pueden sustentar las pulsiones del siglo XXI.

De igual modo, las democracias, invento de los sectores medios burgueses de fines del siglo XIX y principios del siglo XX (Alem y la revolución del Parque) dan paso al alambicado sistema de encuestas que habilitan a cualquier aventura de los mismos que fracasan una y otra vez.

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