DE LA JUSTICIA Y EL ECO EN OTRAS COSAS

DE LA JUSTICIA Y EL ECO EN OTRAS COSAS

ESCRIBE: DR. MARIO BUONO

El clamor de la gente, “JUSTICIA, JUSTICIA, JUSTICIA”, va acompañado de consignas que se elaboran en los grandes medios de comunicación y se instalan de manera conmocionante.

JUSTICIA ES PERPETUA, es cierto, pero no es menos cierto que JUSTICIA también es absolución si corresponde.

Como ese personaje de Ray Bradbury, Eckels, ese hombre que ha decidido aventurarse a vivir la experiencia más brutal de su época: el Safari en el tiempo, quiere cazar dinosaurios. Pero la aventura no sale como estaba planeada y, a su vuelta, se da cuenta de que ha pisado involuntariamente una bella mariposa. Su presente no volverá a ser el mismo. (*)

El Safari en el tiempo, Eckels quiere cazar dinosaurios.

Pisar la mariposa, jugar con las instituciones pueden cambiar las reglas de convivencia y las consecuencias siempre son nefastas.

Una antigua ley de radiodifusión ( Ley 22.285/80) regulaba, entre otras cosas, los contenidos que emitían  los medios de comunicación, en ese entonces limitados a radio y televisión abierta. Esos contenidos, películas, informativos, programas en vivo, pasaban por un control y cuando estos lesionaran el sentido común o produjeran conmoción en la comunidad eran sancionados con penas de multas y hasta la caducidad de la licencia de radiodifusor.

Los grandes medios (radio Mitre, Canal 11, Canal 13, entre otros), ya en democracia, se sintieron ofendidos por este control y pugnaron por una supuesta libertad de prensa que abrió paso al amarillismo que, a su vez, facilita las fake news. Fue el gobierno kirchnerista quien derogó la vieja ley e impuso los nuevos criterios, de los que hoy se queja. Hoy todo puede decirse, no importa el impacto, no importa la veracidad, y se instala la creencia que si la gente cree en esos contenidos es una problema de la gente. Impuesta la nueva regulación en materia de medios de comunicación nada se dice sobre los contenidos.

Sin responsabilidad penal alguna por los horrores (no errores) cometidos en las apreciaciones de los periodistas en casos de delitos que sacuden los espíritus, la gente suele repetir esas consignas y sufrir las frustraciones consecuentes al sumarse a esos errores.

Fue la principal noticia en varios portales de la región y en España. Diarios de Estados Unidos, Italia y Francia se hicieron eco de la sentencia.

Para poner blanco sobre negro, el caso que sacude hoy a toda la sociedad es “el asesinato” de Fernando Baez Sosa ocurrido en ese verano de 2020, hace tres años. El desfile de notas y reportajes repercuten sobre una condena a cadena perpetua porque eso es lo que merecen los asesinos, grupo de jóvenes de los cuales algunos son practicantes del deporte conocido como rugbi, pero enseguida todos fueron calificados como “los rugbiers asesinos”. 

JUSTICIA ES PERPETUA, es cierto, pero no es menos cierto que JUSTICIA también es absolución si el imputado (acusado del delito, en este caso asesinato) no fuera quien cometiera el hecho atribuido previamente.

Ahora bien, en un Estado de Derecho, existen reglas para llegar a una sentencia que condene o absuelva y mientras las reglas se observen con exactitud la sentencia debe aplicarse. Porque también es JUSTICIA la condena a la vicepresidente Cristina Fernández de Kirchner que a los seis años de prisión se aduna la condena de inhabilitación perpetua para ejercer cargos públicos. 

Otro caso es el fallo de la Corte sobre la asignación de montos de coparticipación a las provincias. El fallo, en realidad hace alusión a un amparo que impediría modificar lo que le corresponde a CABA, es negado por el gobierno nacional que no reintegra lo que correspondería al gobierno de CABA. No es el primero hubo otras provincias antaño que ganaron juicios muy importantes al gobierno nacional.

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Con las incidencias mediáticas de intereses y contraintereses surge una condena social que no siempre contempla las reglas del derecho, así entre la condena social y la condena penal se abren grietas insolubles, porque la condena social, empujada, timoneada por esos intereses, muchas veces espurios, que instalan muchos periodistas y medios, es anterior a la justicia de los jueces y como no tiene en cuenta las reglas del derecho sino que se ajustan a esos extraños intereses, muchas veces las sentencias jurídicas dejan sensaciones de injusticia.

Puedo anticipar, sin que tenga que ser así, que para los miles que propugnan PERPETUA para los homicidas de Fernando, sería sorprendente que no se los condenara porque las reglas del derecho llevaran a los jueces a otras conclusiones. Del mismo modo que el kirchnerismo no acepta la condena a su verborragica líder, porque les hicieron creer en que es inocente victima de un complot, ni que no se acepta el fallo de la Corte en el caso de coparticipación.

Lo que se quiere apuntar en esta nota es que ese divorcio entre la condena social y las reglas del derecho, puede tener un efecto mariposa, y sobre todo la desestabilización de la democracia como forma de gobierno.

Pero, además, tiene incidencia casi directa sobre nuestra economía. El dólar sube o baja, la bolsa de valores, las inversiones, los porcentajes de trabajadores que se quedarían sin trabajo, etc., algunos empresarios importantes gestaron un mensaje que se dirigió formalmente al Congreso, pero que enfáticamente apuntó a todo el Gobierno en general pero también  al ministro de Economía, Sergio Massa, en particular. Buscaron que unos quinientos dueños de empresas y CEO’s pusieran su firma personal. Juan Vaquer (ex timonel de ACDE), Santiago Mignone (PXC, ACDE e IDEA) y Guillermo Lipera (vice de esa última entidad y ex titular del Colegio de Abogados porteños) gestaron la idea, gestionaron la redacción y recopilaron las firmas. El mensaje apunta a que se deje sin efecto la embestida del gobierno contra la Corte Suprema de Justicia.

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Entonces pasamos del juicio a los asesinos de Fernando a las consecuencias de no aceptar las reglas del derecho, que se pueden cambiar pero no se deben ignorar porque las consecuencias tampoco son para ignorar.

Este año 2023, año electoral, salirse del sendero, pisar la mariposa como lo hizo Eckels en su SAFARI EN EL TIEMPO, nos puede traer a una realidad caótica donde el hombre lobo del hombre cobre una dimensión incontrolada.

(*) El ruido de un trueno (título original en inglés: A Sound of Thunder) es un cuento de ciencia ficción del escritor estadounidense Ray Bradbury, publicado por primera vez en la revista Collier’s en 1952. Fue reimpreso en sus colecciones The Golden Apples of the Sun (1953), R is for Rocket (1962), The Stories of Ray Bradbury (1980), y A Sound of Thunder and Other Stories (2005). Fue más tarde reimpreso en The Young Oxford Book of Timewarp Stories. En español fue editado en el libro Las doradas manzanas del sol, traducción de The Golden Apples of the Sun.

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