RENUNCIA LUIS SÁENZ PEÑA

RENUNCIA LUIS SÁENZ PEÑA

Un día como hoy pero de 1895 – Renuncia Luis Sáenz Peña a la presidencia de la República Argentina. Asume el vicepresidente José Evaristo Uriburu.

Luis Sáenz Peña (Buenos Aires, 2 de abril de 1822 – Buenos Aires, 4 de diciembre de 1907) fue un abogado, juez y décimo segundo presidente de la Argentina. Asumió su mandato de seis años en 1892, pero debió renunciar en 1895, acusado por la falta de legitimidad de su gobierno.

En 1893, la situación política se volvía cada día más inestable, ante la evidente incapacidad del presidente; Sáenz Peña cambió varias veces todo su gabinete de ministros, buscando infructuosamente evitar las críticas periodísticas.

La situación se propagó a las provincias interiores, en donde en varias oportunidades los gobiernos fueron derrocados, con lo que la inestabilidad se acrecentó. Sáenz Peña, cada vez más desorientado, probó todas las alianzas posibles, y finalmente —ante la inminencia de una revolución radical— nombró Ministro del Guerra y Marina a Aristóbulo del Valle. Este lo convenció de desarmar las Guardias Nacionales, con el fin aparente de evitar nuevas revoluciones, pero pocos días más tarde estalló la revolución radical.

Desarmados los gobiernos de provincia, los revolucionarios —dirigidos por Hipólito Yrigoyen— lograron derrocar a varios de ellos, incluidos los de Buenos Aires y Santa Fe. Las indecisiones de Del Valle y los desacuerdos entre Alem y su sobrino Yrigoyen hicieron fracasar el movimiento, al ser vencidas sus tropas por el Ejército nacional. Pero la UCR había estado a punto de triunfar y había mostrado una capacidad de organización política inusual. Poco después moría repentinamente Del Valle, y seis meses más tarde se suicidaba Alem; la UCR pasó a estar controlada totalmente por Yrigoyen.

Al año siguiente, la UCR intentó participar en las elecciones; obtuvo el triunfo en la Provincia de Buenos Aires, aunque la alianza de roquistas y mitristas llevó al gobierno provincial a Guillermo Udaondo. En el interior, el gobierno triunfaba en todos lados, pues la población rechazaba la violencia y las actividades subversivas de los radicales. Vencidos en las urnas, y sin perspectiva alguna de triunfar en elecciones amañadas por Roca y su círculo, los radicales se encerraron en una abstención electoral absoluta.

Pero Sáenz Peña ya no controlaba ni a sus ministros, que gobernaban de acuerdo con las indicaciones de Roca y Pellegrini. A mediados de enero de 1895, todos ellos presentaron sus renuncias en masa. Sáenz Peña presentó su renuncia el día 22 de enero, la que fue recibida con alivio por la opinión pública.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *